En las revelaciones de Jesucristo a santa Faustina Kowalska encontramos una enseñanza que nos ayuda a comprender hasta qué punto es importante la confianza en Dios. Jesús le manifestó a la religiosa polaca que la desconfianza en Su Bondad le causa un dolor especial:
(…) «Cuán dolorosamente Me hiere la desconfianza en Mi bondad. Los pecados de desconfianza son los que Me hieren más penosamente» (Diario, 1076).
Estas palabras nos invitan a reflexionar sobre nuestra manera de relacionarnos con Dios. Podemos creer en Su existencia, conocer Sus promesas e incluso recurrir a Él en la oración y, sin embargo, tener dificultades para confiar verdaderamente en Su Bondad.
¿Por qué la desconfianza hiere tanto el Corazón de Jesús? ¿Qué consecuencias tiene para nuestra vida espiritual? El mensaje de la Divina Misericordia nos ayuda a profundizar en estas preguntas.
¿Por qué la desconfianza hiere el Corazón de Jesús?
Para comprender esta revelación, debemos recordar que el Amor de Dios hacia nosotros es mucho mayor de lo que podemos llegar a imaginar. Jesús desea que acudamos a Él con confianza, incluso cuando somos conscientes de nuestra debilidad, atravesamos dificultades o no comprendemos lo que sucede en nuestra vida.
Sin embargo, cuando desconfiamos de Su Bondad, nos cuesta abandonarnos en Sus manos. Podemos pensar que nuestros pecados son demasiado grandes para recibir Su perdón, que no merecemos Su ayuda o que nuestras dificultades significan que Dios se ha olvidado de nosotros.
Santa Faustina también dejó escrito en su Diario lo que Jesús le enseñó acerca de las consecuencias de esta actitud:
(…) «A Dios le desagrada mucho la desconfianza y por eso algunas almas pierden muchas gracias. La desconfianza de un alma hiere su dulcísimo Corazón que está lleno de bondad y de amor inconcebible hacia nosotros» (…) (Diario, 595).
Estas palabras nos recuerdan que la desconfianza no es una cuestión insignificante. Cuando dejamos de esperar en la Bondad de Dios, podemos cerrarnos a las gracias que Él quiere concedernos y dificultar nuestra respuesta a Su amor.
¿Qué consecuencias tiene la desconfianza en Dios?
La desconfianza puede manifestarse de distintas maneras. A veces aparece cuando nos cuesta creer que Dios pueda perdonar nuestros pecados; otras veces, cuando pensamos que no nos ayudará en una situación difícil o cuando interpretamos el sufrimiento como una señal de que nos ha abandonado.
También puede llevarnos a confiar más en nuestras propias fuerzas que en la gracia de Dios. En lugar de acudir a Él con sencillez, intentamos resolverlo todo por nosotros mismos, como si Su ayuda no fuera suficiente.
Por eso, reconocer la desconfianza que existe en nuestro corazón es un paso importante para crecer espiritualmente. No se trata de negar nuestras preocupaciones ni de fingir que no tenemos dudas o temores. Se trata de aprender a presentárselos a Jesús, sin dejar que nos alejen de Él.
La confianza no significa que siempre comprendamos los acontecimientos de nuestra vida o que recibamos inmediatamente aquello que pedimos. Significa que, incluso cuando no entendemos el camino, podemos seguir creyendo en la Bondad de Dios y acudir a Él con la seguridad de que nos ama.
¿Cómo podemos aumentar nuestra confianza en Dios?
El mensaje que Jesús transmitió a santa Faustina nos invita a volver una y otra vez a Su Misericordia. Para avanzar en la confianza, podemos comenzar por tres actitudes concretas:
- Reconocer nuestra desconfianza. Es importante identificar aquellas situaciones en las que nos cuesta creer en la Bondad de Dios. Reconocer nuestros temores ante Jesús nos permite presentárselos con humildad.
- Recordar Su amor y Su Misericordia. La confianza se fortalece cuando volvemos a meditar en las palabras de Jesús y en las enseñanzas que transmitió a santa Faustina.
- Acudir a Jesús incluso en medio de la dificultad. No necesitamos esperar a sentirnos fuertes o a tener todas nuestras dudas resueltas para acercarnos a Él. Podemos pedirle que aumente nuestra confianza y nos ayude a abandonarnos en Su Misericordia.
Crecer en la confianza es un camino espiritual. No siempre avanzamos al mismo ritmo, pero podemos pedir a Jesús que nos enseñe a reconocer Su Bondad también en aquellas circunstancias que nos resultan difíciles de comprender.
La confianza, una respuesta al amor de Jesús
Las revelaciones de Jesús a santa Faustina Kowalska nos muestran que el Señor no quiere que nos alejemos de Él por miedo, por nuestros pecados o por sentirnos indignos de Su Amor. Al contrario, nos invita a acercarnos a Su Misericordia y a confiar en Su Bondad.
Por eso, cuando descubramos en nuestro interior pensamientos de desconfianza, podemos convertirlos en una oración sencilla: pedir a Jesús que nos ayude a creer más firmemente en Su Bondad, Amor y Misericordia y a no cerrar nuestro corazón a las gracias que desea concedernos.
Si quieres comprender mejor las revelaciones de Jesucristo a santa Faustina, en mi libro Las claves de la Divina Misericordia encontrarás una explicación más amplia de los mensajes que Jesús le transmitió a la religiosa polaca.
Conocer estas revelaciones nos ayuda a comprender mejor la importancia de la confianza y a descubrir cómo podemos vivir cada día más cerca del Corazón Misericordioso de Jesús.
