En 2017 tuve la gran bendición de descubrir algo maravilloso que ha transformado mi vida por completo: la devoción a la Divina Misericordia. No tenía conocimiento de su existencia ni tampoco de la trascendencia que puede llegar a tener en nuestra vida espiritual. Por ello, en mi primer post quiero compartir con vosotros este valioso conocimiento, presentando sus claves y explicando las cinco formas de devoción a la Divina Misericordia.
Las revelaciones de Jesucristo a santa Faustina Kowalska
Entre los años 1931 y 1938, Jesucristo le hizo varias revelaciones a la religiosa polaca Sor Faustina Kowalska con la orden de que quedaran plasmadas por escrito, para que la humanidad pudiera conocer y comprender el gran misterio de Su infinita Misericordia. Esto dio origen al Diario: la Divina Misericordia en mi alma, en el que sor Faustina escribió todos los mensajes revelados por Jesucristo y sus propias reflexiones sobre la Misericordia de Dios. Algunos de los aspectos más destacados de estas revelaciones privadas son:
- Confianza absoluta en la Misericordia de Dios: Jesucristo insiste en que las almas, especialmente los mayores pecadores, tengan plena confianza en Su Misericordia y Bondad sin límites. Jesús nos invita a acercarnos a Él sin miedo.
- El Amor de Dios por el hombre es infinito: superior a cualquier pecado y a todos los pecados del mundo entero. Ningún pecado es más grande que Su Misericordia.
- El Corazón de Jesús, traspasado por la lanza en la Cruz, es la Fuente de la Divina Misericordia: de la herida abierta en Su Corazón brotan el Agua y la Sangre, que simbolizan la justificación de las almas y la vida eterna.
- Las obras de misericordia: Jesucristo desea que el hombre haga obras de misericordia por el prójimo, que pueden ser a través de la acción, la palabra o la oración. De esta manera, el hombre demuestra su amor a Dios.
Las 5 formas de devoción a la Divina Misericordia
Existen 5 formas de devoción a la Divina Misericordia, que fueron reveladas por Jesucristo a santa Faustina Kowalska entre 1931 y 1938:
- La Imagen de Jesús Misericordioso: Jesús ordenó pintar y venerar Su propia Imagen, con la firma al pie: «Jesús, en Ti confío». El Señor reveló a Sor Faustina que las almas que veneren esta imagen no perecerán y que a través de esta Imagen concederá muchas gracias.
- La Fiesta de la Divina Misericordia: celebrada en el calendario litúrgico de la Iglesia el primer domingo tras la Pascua de Resurrección. En ese día, las almas arrepentidas que cumplan con los requisitos de confesión de sus pecados y reciban la Santa Comunión, obtendrán la total absolución de sus pecados y penas del Purgatorio. Esta remisión tan extraordinaria solo es equiparable a la que se consigue con el Sacramento del Bautismo.
- La oración de la Coronilla: esta poderosa oración fue enseñado por el mismo Jesucristo a sor Faustina Kowalska. En sus revelaciones, el Señor asegura que el alma que rece esta Coronilla aunque sea una sola vez, recibirá la gracia de Su infinita Misericordia, consiguiendo la Misericordia del Señor en vida y especialmente en la hora de la muerte. Jesucristo afirma que es la última tabla de salvación para los pecadores y manifiesta su alegría por quienes se acercan a Él confiando en Su Bondad. Jesús insiste en la importancia de rezar esta Coronilla junto a las personas agonizantes para que Él interceda por sus almas ante Dios Padre, actuando como Salvador misericordioso y no como Juez justo. Además, quienes recen por una persona agonizante, obtendrán el mismo perdón. Especialmente importante es la promesa del Señor para quienes recen la oración de la Coronilla: obtendrán todo si lo que piden está de acuerdo con Su Voluntad.
- La Hora de la Misericordia: Jesús pide que a las 3 de la tarde, que es la hora en la que expiró en la Cruz, nos sumerjamos en oración rogando por Su Misericordia, prometiendo que en esa hora nada le será negado al alma que los pida por los méritos de Su Pasión.
- La divulgación de la devoción a la Divina Misericordia: Jesús le encomendó a sor Faustina la misión de escribir sobre Su Misericordia, proclamándola al mundo entero como apóstol de la Divina Misericordia. Cualquier persona puede divulgar también el culto a la Divina Misericordia, animando a otras almas a confiar en la Misericordia de Dios.
La devoción a la Divina Misericordia es un camino de esperanza, perdón y renovación espiritual. Confiar en la Misericordia de Dios no solo transforma nuestras vidas, sino que también nos convierte en instrumentos de Su Amor para los demás.
Te invito a profundizar en las revelaciones de Jesucristo a santa Faustina Kowalska y en las cinco formas de devoción a la Divina Misericordia a través de las páginas de mi libro Las claves de la Divina Misericordia, un ensayo publicado con licencia Imprimátur de la Iglesia Católica. La obra incluye análisis e interpretación de los principales extractos de las más de seiscientas páginas del Diario de santa Faustina para que puedas conocer y comprender los mensajes clave que Jesús le reveló en el siglo XX a la religiosa polaca.
