La oración de la Coronilla de la Divina Misericordia está incluida entre las nuevas formas de devoción a la Divina Misericordia que Jesucristo le reveló a santa Faustina Kowalska. Es la oración que Jesucristo le enseñó a la religiosa polaca entre el 13 y el 14 de septiembre de 1935 en Vilna (Lituania).
Tras escribir sobre la Imagen de Jesús Misericordioso y la Hora de la Misericordia, en el post de hoy quiero continuar con esta serie de artículos dedicados a explicar las 5 formas de devoción a la Divina Misericordia.
La Coronilla es una oración poderosa y agradable a Dios, según menciona santa Faustina en su Diario: la Divina Misericordia en mi alma.

Santa Faustina explica cómo el mismo Jesús le enseñó la forma de rezar la Coronilla:
(…) «Con un rosario común, de modo siguiente: primero rezarás una vez el Padre nuestro y el Ave María y el Credo, después, en las cuentas correspondientes al Padre nuestro, dirás las siguientes palabras: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero; en las cuentas del Ave María, dirás las siguientes palabras: Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Para terminar, dirás tres veces estas palabras: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero» (Diario, 476).
Las promesas de Jesucristo para quienes recen la oración de la Coronilla
En varias anotaciones de su Diario, santa Faustina hace referencia a las promesas que Jesucristo le reveló para quienes rezasen la Coronilla de la Divina Misericordia. Entre ellas, la oración de la Coronilla incluye promesas de Jesús para salvar a las personas agonizantes, ya que el Señor intercede por sus almas ante Dios Padre, actuando como Salvador misericordioso y no como Juez justo. Además, este mismo perdón lo obtendrán quienes recen por una persona agonizante.
«A las almas que recen esta coronilla, Mi misericordia las envolverá en vida y especialmente a la hora de la muerte» (Diario, 754).
(…) «A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi voluntad» (Diario, 1731).
Te invito a descubrir todas estas promesas que el Señor le reveló a santa Faustina Kowalska en el siglo XX. Las encontrarás en mi libro Las claves de la Divina Misericordia, que está publicado con licencia eclesiástica Imprimátur de la Iglesia Católica.
