La Fiesta de la Divina Misericordia tiene el rango más alto de entre las cinco formas de devoción a la Divina Misericordia, debido a la magnitud de las promesas que Jesucristo le reveló a santa Faustina Kowalska, y a su posición en el calendario litúrgico de la Iglesia, al celebrarse el primer domingo tras la Pascua de Resurrección.
La celebración de la Fiesta de la Divina Misericordia está estrechamente unida a la devoción de la Imagen de Jesús Misericordioso, ya que ese día, según el mandato que Jesucristo le transmitió a Sor Faustina en 1931, la imagen de la Divina Misericordia que le había ordenado pintar ha de estar expuesta en todas las iglesias, para que el mundo entero conozca la infinita Misericordia de Dios hacia el hombre, al que ama sin límites, deseando su salvación eterna. Por ello, Jesús quiere que los pecadores se acerquen a Él sin miedo, con plena confianza en Su infinita Misericordia.
Las palabras de Jesucristo fueron recogidas por santa Faustina en su Diario. La religiosa relata que al salir del confesionario escuchó estas palabras del Señor:
(…) «Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con el pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia» (Diario, 49).
«Las almas mueren a pesar de Mi amarga Pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de Mi misericordia. Si no adoran Mi misericordia, morirán para siempre. Secretaria de Mi misericordia, escribe, habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia» (Diario, 965).
Las promesas de Jesucristo en la Fiesta de la Divina Misericordia
Jesucristo vinculó importantes promesas para quienes celebren la Fiesta de la Divina Misericordia según Sus indicaciones, tal y como santa Faustina dejó escrito en su Diario:
(…) «Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada alma respecto a mí, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia» (Diario, 699).
Obras de misericordia presentes en la Fiesta
Jesús le reveló a santa Faustina la exigencia de ser misericordioso con el prójimo y cuáles son las tres formas de realizar obras de misericordia, que deben estar presentes el día de la Fiesta de la Divina Misericordia. Esta exigencia se extiende a toda la humanidad:
(…) «Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera – la acción, la segunda – la palabra, la tercera – la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mi. De este modo el alma alaba y adora Mi misericordia. Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada. A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil» (…) (Diario, 742).
La Fiesta de la Divina Misericordia se celebra el 27 de abril de 2025
En 2025, la Fiesta de la Divina Misericordia se celebra el domingo 27 de abril. Jesucristo nos está brindando un regalo maravilloso, propio de Su Misericordia sin límites: el perdón total de las culpas y penas.
A quienes se sientan arrepentidos por sus pecados, Jesús les invita a acercarse a Él sin miedo, con plena confianza en Su Misericordia, a confesarse sacramentalmente y recibir la Santa Comunión. El Señor también nos pide realizar obras de misericordia por el prójimo, mediante la acción, la palabra o la oración.
Te invito a profundizar en las revelaciones de Jesucristo a santa Faustina Kowalska sobre la Fiesta de la Divina Misericordia. Las encontrarás en las páginas de mi libro Las claves de la Divina Misericordia, un ensayo publicado con licencia Imprimátur de la Iglesia Católica. La obra incluye análisis e interpretación de los principales extractos de las más de seiscientas páginas del Diario de santa Faustina para que puedas conocer y comprender los mensajes clave que Jesús le reveló en el siglo XX a la religiosa polaca.
